Noticias Regiones

Embalses de Coquimbo más que duplican sus reservas y alivian presión hídrica sobre la actividad productiva

Los sistemas de almacenamiento de la región alcanzan cerca de 673 millones de metros cúbicos. La recuperación mejora el escenario para agricultura, comunidades y actividades productivas, aunque no elimina la condición estructural de escasez que enfrenta la zona

Por Redimin 6 min de lectura En Noticias

REDIMIN – La Región de Coquimbo registra un cambio significativo en su escenario hídrico tras las precipitaciones y escurrimientos acumulados durante el invierno. Los principales embalses del territorio almacenan actualmente cerca de 672,7 millones de metros cúbicos de agua, mientras que los ocho sistemas comparables con agosto de 2025 pasaron desde 257,5 millones de m³ a aproximadamente 661 millones de m³ en doce meses.

El aumento representa más de dos veces y media el volumen disponible hace un año y entrega un margen operacional considerablemente mayor para una región donde la disponibilidad hídrica condiciona directamente la agricultura, el abastecimiento humano, la infraestructura productiva y también el desarrollo de proyectos industriales y mineros.

El nuevo panorama no significa que la sequía estructural haya terminado. Sin embargo, modifica las condiciones con que la región enfrentará los próximos meses y reduce parte de la presión que durante años obligó a administrar volúmenes extremadamente bajos en algunas de las principales cuencas de Coquimbo.

La Paloma concentra el mayor volumen almacenado

El principal aporte en términos absolutos proviene del embalse La Paloma, en la provincia de Limarí. La infraestructura acumula actualmente 277,96 millones de m³, equivalentes al 37,1% de una capacidad máxima de 750 millones de m³.

La variación respecto de agosto de 2025 es relevante: hace un año La Paloma almacenaba apenas 68 millones de m³. En doce meses, por lo tanto, sus reservas se multiplicaron por más de cuatro.

Recoleta también experimentó una fuerte recuperación. El embalse pasó desde 20,3 millones de m³ en agosto de 2025 hasta 97,2 millones de m³, alcanzando el 100% de su capacidad útil considerada en el registro actual.

Cogotí muestra una trayectoria similar, con 136,7 millones de m³, frente a 37,5 millones de m³ hace un año. Su almacenamiento también llega al 100% de su capacidad útil.

A ellos se suman Corrales y Culimo, ambos con registros equivalentes al 100%, mientras El Bato se encuentra sobre el 90%.

El escenario contrasta con el observado todavía durante julio. Al 20 de ese mes, por ejemplo, La Paloma contenía alrededor de 124 millones de m³, Recoleta 78,9 millones y Cogotí 78,5 millones, mostrando la magnitud de la recuperación producida posteriormente por los aportes de las cuencas.

Las diferencias entre cuencas siguen siendo relevantes

La recuperación, sin embargo, no es homogénea.

En la provincia de Elqui, el embalse Puclaro registra 57,47 millones de m³, equivalentes al 27,5% de su capacidad máxima de 209 millones. Aunque supera los 42,7 millones de m³ observados en agosto de 2025, continúa lejos de niveles altos de almacenamiento.

La Laguna, en tanto, presenta 9,42 millones de m³, equivalentes al 24,7% de su capacidad. Es uno de los casos donde el volumen actual permanece por debajo del observado hace un año, cuando alcanzaba 17,5 millones de m³.

Estas diferencias son relevantes para la planificación regional porque el incremento agregado de las reservas no elimina las restricciones particulares que pueden enfrentar determinadas cuencas. La disponibilidad efectiva depende no solo del agua almacenada, sino también de su ubicación, derechos de aprovechamiento, capacidad de conducción, prioridades de consumo y estado de la infraestructura asociada.

Por esa razón, el crecimiento de los embalses entrega mayor seguridad, pero mantiene vigente la necesidad de administrar el recurso con una mirada de mediano y largo plazo.

Qué implica para minería y actividad productiva

Para la industria minera, la recuperación hídrica de Coquimbo tiene una lectura que va más allá del aumento puntual de las reservas.

El agua constituye uno de los factores críticos para la continuidad operacional y para la evaluación de nuevos proyectos en las regiones mineras del norte y centro norte de Chile. Una mayor disponibilidad regional puede reducir tensiones entre usuarios de las cuencas y mejorar las condiciones generales de seguridad hídrica, aunque no reemplaza las estrategias que el sector viene desarrollando en materia de eficiencia, recirculación y búsqueda de fuentes alternativas.

La minería debe observar especialmente la evolución de las reservas en Elqui, Limarí y Choapa, territorios donde convergen consumo humano, agricultura, comunidades rurales y distintas actividades productivas.

La recuperación también puede favorecer indirectamente a proveedores y servicios ligados a la minería. Una menor presión hídrica regional reduce riesgos operacionales asociados a restricciones extremas, mientras que la reparación de canales, bocatomas y otras obras abre actividad para empresas de ingeniería, construcción, mantención y servicios especializados.

El escenario resulta especialmente relevante después de años en que la Región de Coquimbo estuvo entre las zonas más afectadas por la escasez hídrica del país. En agosto de 2025, autoridades de la Dirección General de Aguas todavía advertían una condición estructural de escasez y mantenían mecanismos de redistribución para resguardar el consumo humano.

Más de $6.520 millones para reparar infraestructura

Junto con el incremento de las reservas, se activó un programa extraordinario destinado a recuperar infraestructura dañada por los recientes eventos meteorológicos.

La Comisión Nacional de Riego dispone de más de $6.520 millones mediante un concurso de emergencia destinado a reparar canales y bocatomas afectadas por aluviones en las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso.

La medida se complementa con inversiones en riego tecnificado orientadas principalmente a la agricultura familiar campesina.

Aunque estas inversiones están enfocadas directamente en el sector agrícola, forman parte de un desafío más amplio: aumentar la eficiencia de las redes de distribución y disminuir pérdidas en territorios donde cada metro cúbico disponible tiene creciente valor económico y social.

Para una región con presencia minera y alta dependencia de recursos hídricos cordilleranos, la infraestructura de almacenamiento y conducción adquiere además una dimensión estratégica. El aumento de reservas puede entregar un período de mayor holgura, pero la planificación de nuevos proyectos continuará enfrentando exigencias relacionadas con disponibilidad de agua, efectos sobre las cuencas y competencia entre distintos usos.

Una recuperación que todavía exige cautela

Los cerca de 673 millones de m³ acumulados marcan una diferencia sustancial respecto del escenario de 2025 y modifican las perspectivas de corto plazo para Coquimbo.

El dato más relevante no es únicamente que algunos embalses hayan alcanzado su capacidad útil, sino que sistemas fundamentales como La Paloma, Recoleta y Cogotí recuperaron cientos de millones de metros cúbicos en conjunto después de períodos extremadamente restrictivos.

Aun así, la situación de Puclaro y La Laguna confirma que el territorio continúa expuesto a importantes diferencias entre cuencas. La recuperación de un invierno tampoco elimina los efectos de una sequía prolongada ni garantiza que las reservas puedan mantenerse si los próximos ciclos hidrológicos vuelven a presentar déficits.

Para la minería y el resto de las actividades productivas, el nuevo escenario entrega mayor certidumbre inmediata, pero mantiene intacto el desafío estructural: producir y crecer utilizando menos agua continental, aumentando la recirculación y fortaleciendo una infraestructura capaz de enfrentar años hidrológicos cada vez más variables.

Ver artículo

Fuente: Redimin, Jueves 19 de Agosto de 2026

Consejo de Políticas de Infraestructura

Corporación sin fines de lucro que reúne al mundo académico, gremial y empresarial para proponer políticas de infraestructura de largo plazo. Ver todas sus publicaciones →