Noticia

Expertos llaman a repensar la planificación y reactivar región

DESARROLLO. Foro de planificación urbana competitiva reunió a autoridades y especialistas. Delegado propuso potenciar ejes limítrofes con la R. Metropolitana. Ayer se realizó la tercera jornada del ciclo “Planificación Urbana para una Región de Valparaíso Competitiva”, instancia organizada conjuntamente por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) de Valparaíso y El Mercurio de Valparaíso, que […]

Fuente El Mercurio de Valparaíso 4 min de lectura

DESARROLLO. Foro de planificación urbana competitiva reunió a autoridades y especialistas. Delegado propuso potenciar ejes limítrofes con la R. Metropolitana.

Ayer se realizó la tercera jornada del ciclo “Planificación Urbana para una Región de Valparaíso Competitiva”, instancia organizada conjuntamente por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) de Valparaíso y El Mercurio de Valparaíso, que convocó a destacados especialistas para compartir diagnósticos y visiones acerca del futuro del ordenamiento territorial de la región.

El encuentro contó con la exposición principal del delegado presidencial regional, Manuel Millones, a la que siguió un panel de conversación integrado por el presidente del Colegio de Ingenieros y exministro de Obras Públicas, Hernán de Solminihac; el presidente del Directorio de EFE Valparaíso, Pablo Allard, y el consejero del CPI y académico de la Universidad de Chile, Alberto Texido.

Al abrir su intervención, el delegado Millones advirtió que “hoy tenemos un crecimiento inorgánico y desregulado que genera una problemática adicional para las autoridades comunales y regionales, y para los sectores que allí viven”, apuntando a asentamientos precarios donde “en Laguna Verde estamos hablando de más de diez mil viviendas fuera de la planificación urbana”.

Este fenómeno, alertó, se replica en Concón con familias que migraron a Fuerte Aguayo, “fuera del área urbana, sin agua potable, alcantarillado ni pavimentación”, mientras que “en Papudo y La Ligua ocurre el mismo ejercicio: miles de familias fuera del marco regulatorio bajo venta de derechos, presionando por agua potable, alcantarillado, pavimentos y aseo”.

MACROZONA CENTRAL

Durante su exposición, identificó como obstáculos principales el crecimiento bajo planes reguladores obsoletos, el aumento de suelo sin obras, las fallas de conectividad y el desfase de los instrumentos de ordenamiento. Además, puso el acento en las amenazas que condicionan el territorio, advirtiendo que “sólo en Viña del Mar hay más de treinta mil familias” bajo riesgo inminente de remoción en masa, un cuadro que agrava la falta de terrenos seguros para construir.

Para sortear esta crisis de planificación, la autoridad postuló una salida estratégica a través de repensar la macrozona central, convencido de que “más que competir con Santiago, tenemos que integrarnos a Santiago”. Para ello, piensa en el desarrollo del “eje Casablanca-Curacaví, aprovechando la Ruta 68 y su ampliación concesionada, los santiaguinos quedarían a 40 minutos de la capital, atrayendo residentes que consuman los fines de semana en la región”. Agregó que “lo mismo debe ocurrir en el límite fronterizo entre Llay Llay y Tiltil”, y también “replicarlo en Santo Domingo con Melipilla y Las Cabras, y en la frontera norte con Los Vilos y La Ligua”.

OBRAS DE RESILIENCIA

Una vez que el delegado dio a conocer su tesis central, se abrió el panel de conversación, donde el exministro de Obras Públicas y presidente del Colegio de Ingenieros, Hernán de Solminihac, remarcó que “hay que tomar opciones y avanzar, porque no hacer cosas tiene más costo que hacerlas y corregirlas”, advirtiendo que la mirada de largo plazo en “infraestructura vial, ferroviaria, eléctrica y sanitaria es lo que marca el rumbo del crecimiento”.

Asimismo, enfatizó que “la capacidad de ejecución es fundamental: requerimos instrumentos para que el aporte público y privado se unan”, añadiendo que “debemos incorporar la resiliencia a catástrofes en el diseño de las obras: tener alternativas si alguna falla o ser capaces de recuperarlas rápidamente ante embates de la naturaleza”.

Sin embargo, es consciente de que “toda inversión debe pasar por la evaluación social” y que “muchas veces no se puede invertir porque un proyecto no rinde socialmente bajo la metodología actual, como ocurre con la resiliencia, que tiene un costo adicional, pero cuyo beneficio no está ponderado”. “Hay que ajustar esas metodologías objetivas”, subrayó.

Sobre este último punto, el arquitecto y consejero del CPI, Alberto Texido, considera que “la evaluación del Mideso a veces es muy encapsulada, respondiendo sólo a la demanda existente y no a la futura, lo que traba proyectos transformadores”.

En tanto, frente a las amenazas naturales, planteó que “en un país expuesto al riesgo sísmico, tsunamis e incendios, deshabitar el territorio es imposible; el camino es la convivencia con el riesgo, la norma técnica y la coordinación de vías de escape y equipamientos críticos”, remarcando que “para superar estas trabas, los plazos de gobierno de cuatro años resultan insuficientes; se requiere una mirada de Estado a largo plazo para soñar y materializar obras de infraestructura pública complejas”.

“TENEMOS QUE AVANZAR”

En tanto, la reflexión de Pablo Allard, de EFE Valparaíso, fue que, como región, “no podemos quedarnos en planes, en presentaciones en PowerPoint, en alternativas A, B y C”, recordando que “a veces el costo de no hacer las cosas es más alto que el costo de hacerlas cometiendo errores y corrigiendo. Tenemos que avanzar, tenemos que invertir, tenemos que jugárnosla en hacer una planificación más dinámica y colaborativa”.

El urbanista respaldó la integración macrozonal frente a los desafíos del comercio global, remarcando que “por mucha inteligencia artificial que haya, los átomos hay que moverlos, no se pueden teletransportar; las mercancías, los bienes, los servicios van a poder hacer que la región realmente se consolide como el corazón de Chile”.

Fuente: El Mercurio de Valparaíso

Fuente: El Mercurio de Valparaíso

Nota publicada originalmente por El Mercurio de Valparaíso y recogida por el CPI en su informativo.