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Gestión de Riesgo de Desastres: Anatomía de la Ley 21.364 frente al Sistema Frontal en Chile

Lejos del antiguo enfoque centrado exclusivamente en la atención de la emergencia una vez desatada, el país opera bajo un marco normativo estructurado para anticipar el impacto en la población y la infraestructura crítica

Por Portal Innova 4 min de lectura En Destacado

PORTAL INNOVA – La recurrencia de fenómenos climáticos extremos en el territorio nacional ha dejado en evidencia que la respuesta ante las catástrofes ya no puede depender de la improvisación o el voluntarismo. El reciente sistema frontal que afectó de manera simultánea a diez regiones del país se convirtió en el escenario ideal para evaluar la madurez de la institucionalidad chilena en materia de seguridad territorial.

Lejos del antiguo enfoque centrado exclusivamente en la atención de la emergencia una vez desatada, el país opera bajo un marco normativo estructurado para anticipar el impacto en la población y la infraestructura crítica.

¿Qué es la Gestión del Riesgo de Desastres?

La Gestión del Riesgo de Desastres (GRD) es un proceso continuo de carácter social, profesional, técnico y científico orientado a conocer, reducir y controlar los factores que generan vulnerabilidad en un territorio. A diferencia de la antigua «defensa civil», la GRD no se enfoca únicamente en el rescate o la entrega de ayuda humanitaria, sino que abarca un ciclo completo dividido en cuatro fases estratégicas: Mitigación, Preparación, Respuesta y Recuperación. El objetivo de este enfoque es abordar las causas subyacentes del riesgo para evitar que un evento natural como un sistema frontal se traduce inevitablemente en un desastre socioeconómico.

El Marco Regulatorio: La Ley 21.364

Este cambio de paradigma se consagró formalmente con la promulgación de la Ley 21.364, el cuerpo legal que reestructuró por completo la institucionalidad chilena en esta materia. Su hito más visible fue la disolución de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) y la creación del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), un organismo con mayor autonomía, garras fiscalizadoras y descentralización técnica.

La ley descentraliza la toma de decisiones obligando a establecer planes obligatorios de reducción de riesgos y de emergencia en cuatro niveles territoriales: nacional, regional, provincial y comunal. Esto significa que cada municipio debe contar con un mapa preciso de sus vulnerabilidades y protocolos claros antes de que ocurra un evento.

La Arquitectura Institucional en Acción: Los COGRID

Para articular a los distintos ministerios, servicios públicos y fuerzas técnicas durante una contingencia, la Ley 21.364 creó los Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID). Estos comités sustituyeron a los antiguos COE (Comités de Operaciones de Emergencia) y operan como las instancias político-técnicas encargadas de coordinar los recursos disponibles.

Durante el reciente frente de mal tiempo, la activación del sistema se estructuró de forma escalonada, demostrando cómo se organiza la respuesta institucional en la práctica:

[ COGRID NACIONAL ]
Presidido por el Ministerio del Interior
Coordina la estrategia general del país


[ COGRID REGIONAL ]
Presidido por los Delegados Presidenciales
Asigna recursos críticos entre provincias


[ COGRID COMUNAL ]
Liderado por los Alcaldes
Ejecuta las evacuaciones y respuesta en terreno

  1. Fase de Mitigación y Alerta Temprana: Días antes de que comenzaran las precipitaciones, el COGRID Nacional presidido por el Ministerio del Interior y con la secretaría técnica de SENAPRED sesionó junto a la Dirección Meteorológica de Chile para evaluar las proyecciones técnicas. Esto permitió declarar de forma anticipada la Emergencia Preventiva en las zonas bajo amenaza.
  2. Activación Regional y Provincial: Con la alerta emitida, los Delegados Presidenciales instalaron los COGRID Regionales para coordinar con ministerios clave como Obras Públicas (MOP), Salud, Transportes y Energía las medidas de resguardo para la infraestructura vial, de conectividad y suministro de servicios básicos.
  3. Despliegue Local (Comunal): Los alcaldes, al mando de los COGRID Comunales, lideraron las acciones directas en el territorio: habilitación de albergues, limpieza de ductos críticos identificados previamente en el Programa Invierno y la ejecución de evacuaciones controladas mediante el Sistema de Alerta de Emergencia para celulares (SAE).

El Balance Técnico: El despliegue institucional bajo la Ley 21.364 demostró que la coordinación anticipada reduce de forma drástica la pérdida de vidas humanas y agiliza los tiempos de rehabilitación de caminos y servicios básicos. Sin embargo, el principal desafío pendiente del sistema sigue estando en el nivel local, donde los municipios requieren fortalecer sus capacidades técnicas y presupuestarias para actualizar de forma continua sus planes de mitigación de largo plazo, asegurando que la prevención sea la norma y no la excepción ante el cambio climático.

Fuentes y Enlaces de Interés (Referencias)

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile (BCN): Texto íntegro y articulado de la Ley 21.364

SENAPRED: Definiciones, fases del ciclo de riesgo y pilares institucionales del SINAPRED

Ministerio de Energía / SENAPRED: Modelos de Planes para la Gestión del Riesgo de Desastres y normativas sectoriales

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Fuente: Portal Innova, Sábado 18 de Julio de 2026

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