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La SNA propone comenzar en mayo el piloto al sur de Caldera, en la Región de Atacama: ¿Un arándano atacameño? El gremio de los agricultores plantea un gran proyecto para regar el desierto
Hay un inversionista ya interesado. Aunque en el Gobierno valoran la idea y el ministro Mas viajó a Perú a conocer su experiencia, comentan que aún no hay plazos definidos. “Si no plantamos estas plantas en mayo de 2027 en Chile, se terminarán plantando en Perú”, […]
20 de octubre de 2026 · EL MERCURIO – Hay un inversionista ya interesado. Aunque en el Gobierno valoran la idea y el ministro Mas viajó a Perú a conocer su experiencia, comentan que aún no hay plazos definidos.
“Si no plantamos estas plantas en mayo de 2027 en Chile, se terminarán plantando en Perú”, dice el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker. Son arándanos y ya están disponibles para su siembra en el desierto de Atacama. Faltan los permisos. Es uno de los proyectos que, cuenta el dirigente, presentó al entonces presidente Sebastián Piñera, sin alcanzar a concretarlo: convertir un tramo del desierto más árido del mundo en tierra de cultivo.
Por ahora tiene la forma de plan piloto: 200 hectáreas de arándanos en maceta, regadas con agua de mar desalada, a unos 20 kilómetros al norte del aeropuerto Desierto de Atacama. Según Walker, han iniciado estudios de impacto económico y social.
El proyecto requeriría entre US$ 25 millones y US$ 30 millones, y Walker afirma que un inversionista chileno está dispuesto a asumir el riesgo inicial. No revela su nombre.
El 16 de septiembre, la SNA presentó la iniciativa al ministro Daniel Mas, en dependencias del Ministerio de Economía, junto a Alejandro García-Huidobro, CEO y fundador de la productora y exportadora de arándanos Prize, y su jefe de estrategia, Isidro Riesco. Prize produce arándanos en Chile y Perú.
La semana pasada, Mas y Walker, entre otros, visitaron Perú para conocer sus inversiones en riego de zonas áridas con agua de la selva. Walker recuerda que ese país ha regado 2,6 millones de hectáreas y exporta US$ 15.000 millones en fruta, frente a las 900.000 hectáreas regadas de Chile. Para el dirigente, el piloto sería un “gran legado” de su gestión gremial.
Los terrenos
Al Estado se le piden terrenos fiscales y apoyo para el financiamiento de la inversión inicial; el privado asumiría los costos de operación.
En el Gobierno evitan comprometer fechas y plantean que los objetivos son compartidos: infraestructura hídrica, aprovechamiento de recursos naturales y valor productivo. “Es una iniciativa que recién parte y en la que participan varios ministerios, por lo que todavía no corresponde hablar de plazos ni de definiciones específicas”, indican en el Ministerio de Economía.
“Se nos planteó preliminarmente esta iniciativa, que muestra cómo el territorio puede transformarse en un capital estratégico para impulsar nuevas oportunidades productivas, incluso en zonas de escasez hídrica”, afirma la ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot. “Estamos abiertos a conocer más sobre este y otros proyectos”.
Su par de Agricultura, Jaime Campos, valora la propuesta: “Nos parece una iniciativa que va en la línea de las posibles soluciones que pueden abrir nuevas oportunidades para la agricultura en el norte de Chile. Lo importante es entender que este desafío requiere una visión de país, donde seamos capaces de articular distintas actividades productivas que hagan viables estas inversiones”.
Qué dice winter
Quien manifiesta más respaldo a la idea general es el diputado Gonzalo Winter (FA), quien el año pasado, en las primarias presidenciales del entonces oficialismo, propuso “regar el desierto”. “Fuimos blanco de burlas”, comenta, pero “hoy la idea está sobre la mesa. Es una oportunidad para Chile. Se pueden desarrollar nuevas actividades productivas en zonas que parecían condenadas a la aridez desde la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente”.
El predio es de Bienes Nacionales y aprovecharía el acueducto y la infraestructura de la desaladora de Econssa, la empresa estatal que abastece de agua potable a Copiapó y Caldera. Según Walker, la planta está habilitada para 400 litros por segundo, de los cuales unos 250 van a consumo humano y 150 estarían disponibles. La SNA aún debe plantearle el piloto a la empresa.
Fuente: El Mercurio
Nota publicada originalmente por El Mercurio y recogida por el CPI en su informativo. Leer la nota original → (se abre en otra pestaña)