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Felipe Araya Ph.D. Académico del Departamento de Obras Civiles USM Necesitamos más inversión en infraestructura en Chile
La infraestructura de nuestras ciudades ha tenido y sigue teniendo un rol fundamental como facilitadora del desarrollo de nuestro país. Esto se expresa tanto a través de grandes proyectos de inversión, que favorecen el desarrollo económico y la generación de empleos en las zonas […]
29 de septiembre de 2026 · EL MERCURIO DE VALPARAÍSO – La infraestructura de nuestras ciudades ha tenido y sigue teniendo un rol fundamental como facilitadora del desarrollo de nuestro país. Esto se expresa tanto a través de grandes proyectos de inversión, que favorecen el desarrollo económico y la generación de empleos en las zonas donde se ejecutan, como mediante la accesibilidad a servicios básicos que posibilita la infraestructura, entre ellos, el agua potable y la conectividad para el transporte.
Recientemente, diversas autoridades y expertos han manifestado la necesidad de aumentar la inversión en infraestructura en el país, algo que Chile requiere con urgencia. Sin embargo, pareciera que este mensaje no está generando el mismo impacto que tuvo durante las décadas de 1980, 2000 y 2010. En esencia, la inversión en infraestructura, impulsada mediante diversas estrategias de financiamiento, como la asociación público-privada, constituye una política pública relevante para el país y permitió ampliar exitosamente la red de infraestructura a lo largo del territorio.
Considerando los avances de las investigaciones internacionales y nacionales y utilizando información de nuestra propia infraestructura durante los últimos años, el concepto de infraestructura ha evolucionado. Ya no debe entenderse únicamente a partir de sus componentes físicos, sino también desde el servicio que presta a los usuarios y su contribución a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Por ejemplo, la infraestructura asociada al suministro de agua potable ya no debe comprenderse solamente como los estanques y la red de tuberías bajo tierra, sino también en función de la calidad del agua que se entrega a los usuarios y de la continuidad del servicio que reciben las personas, tanto en condiciones normales de operación como en situaciones de desastre.
A partir de lo anterior, el mensaje es claro: Chile necesita mantener y aumentar la inversión destinada tanto a extender la infraestructura hacia las comunidades donde aún no existe como a conservar adecuadamente la instalada. Ahora bien, es igualmente importante no olvidar que el desarrollo de infraestructura contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas, facilitando la movilidad en zonas rurales y urbanas, favoreciendo el acceso a la educación y la salud, y permitiendo disponer de servicios básicos como agua potable, electricidad e incluso internet.
Por último, es fundamental que exista una adecuada coordinación y un entendimiento común entre los actores que participan del desarrollo de infraestructura en Chile. Entre ellos se encuentran el Estado, en sus distintos niveles (nacional, regional y comunal); organismos gremiales; centros de estudios; y el mundo académico. La importancia de esta colaboración radica en un principio que no debemos perder de vista: la infraestructura se desarrolla para mejorar la calidad de vida de las personas.
Fuente: https://www.mercuriovalpo.cl/impresa/2026/09/29/full/8/
Fuente: El Mercurio de Valparaíso
Nota publicada originalmente por El Mercurio de Valparaíso y recogida por el CPI en su informativo. Leer la nota original → (se abre en otra pestaña)